Consejos a tener en cuenta:
Cuando se siembran las semillas no es necesario regarlas continuamente; con un riego al dia es suficiente, pues basta con mantener la maceta y el algodón húmedos. Una vez germinadas las semillas y emitidas las primeras hojas, es el momento de programar el riego a intervalos, según la temperatura a la que estén sometidas las plantas y únicamente durante el día.
Si la temperatura no supera los 25ºC se regará a intervalos de 30 minutos parando 30. Si la temperatura excede los 25ºC se regará a intervalos de 15 minutos parando 15.
Recuerde: durante la noche no se riega.
Cuando las semillas emitan las primeras hojas es el momento de empezar a suministrar los abonos en la dosis que se aconseja en las botellas hasta que se desarrollen totalmente la plantas. Si la temperatura excede los 25ºC la dosis de abono se reducirá a la mitad.
Semanalmente se cambiará la solución del depósito por otra nueva para evitar acumulación de sales.
Vigilar el nivel de líquido en el depósito, pues segun vayan creciendo las plantas estas empezaran a consumir mayores cantidades de solución, por lo que se hará necesario reponer agua y abono en la proporción correspondiente..